INCIMAT desarrolló el proyecto de refuerzo estructural de un edificio existente como parte de un proceso de cambio de uso, evaluando la capacidad resistente de la estructura original y definiendo las actuaciones necesarias para adaptarla a las nuevas exigencias funcionales y normativas.
El trabajo incluyó la inspección y caracterización de los elementos estructurales existentes, el análisis de las nuevas cargas asociadas al uso previsto y la elaboración de modelos de cálculo para verificar el comportamiento global de la estructura.
A partir de los resultados obtenidos se diseñaron diferentes soluciones de refuerzo sobre vigas, pilares, forjados y cimentaciones, garantizando el cumplimiento de los requisitos de resistencia, estabilidad y servicio establecidos para la nueva actividad desarrollada en el edificio.
Durante el desarrollo del proyecto se optimizaron las intervenciones para minimizar la afección sobre la construcción existente y facilitar la ejecución de las obras manteniendo la viabilidad técnica y económica de la actuación.
El resultado fue una estructura adaptada a las nuevas condiciones de uso, prolongando la vida útil del edificio y permitiendo su reutilización con plenas garantías de seguridad y funcionalidad.
